{"id":183,"date":"2025-09-21T20:53:47","date_gmt":"2025-09-21T20:53:47","guid":{"rendered":"https:\/\/edmundomoure.cl\/?page_id=183"},"modified":"2025-09-24T21:47:47","modified_gmt":"2025-09-24T21:47:47","slug":"juicio-literario","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/edmundomoure.cl\/index.php\/juicio-literario\/","title":{"rendered":"Juicio literario"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"183\" class=\"elementor elementor-183\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9255875 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9255875\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e3b754b\" data-id=\"e3b754b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9acb03f elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"9acb03f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b3ab74d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b3ab74d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>JUICIO, PREJUICIO Y AUTOCR\u00cdTICA<\/strong><\/h4>\n<p>Mi principal heter\u00f3nimo, Micaela Souto, desde una distancia que nadie -salvo ella yo- ser\u00eda capaz de apreciar, ha escrito un juicio est\u00e9tico de mi obra, que est\u00e1 a punto de ser concluida, con el objeto de promoverla entre mi seguro centenar de lectores. Son cuarenta y tres libros, de los cuales hay veintiocho publicados y diecisiete in\u00e9ditos. No utilizo n\u00fameros; prefiero las letras, porque espero que el tiempo contable tambi\u00e9n llegue a su fin, aunque lo dudo, pues las cifras num\u00e9ricas del universo ser\u00e1n m\u00e1s perdurables que las palabras. Esto se conjuga con el silencio de Dios y su enigm\u00e1tico Verbo de dos s\u00edlabas rotundas.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n final de Micaela, no escrita en este juicio, pero claramente deducible, es que mis libros y t\u00edtulos se reducen a uno, y caben o se cobijan en uno solo de mis anhelos. Por esto me alent\u00f3 a escribir el \u00faltimo, en l\u00edneas que estoy ahora ensayando. Se trata de El Libro del Adi\u00f3s.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo, lo dicho por Micaela es lo pensado por m\u00ed, no escrito por mi mano, debido a mi proverbial modestia:<\/p>\n<p><em>Edmundo Moure ocupa un lugar singular en la literatura chilena: ha sabido tender un puente entre la memoria \u00edntima y la memoria cultural, explorando con igual rigor la cr\u00f3nica urbana de Santiago y la geograf\u00eda m\u00edtica de Galicia o Chilo\u00e9. All\u00ed donde otros narradores se limitan al registro testimonial o al vuelo po\u00e9tico, Moure entrelaza ambos planos con un idioma exuberante, a veces acusado de barroco, que en verdad constituye su gesto m\u00e1s radical: reivindicar la riqueza del castellano en tiempos de prosa empobrecida.<\/em><\/p>\n<p>Lo del lugar es dudoso y llama a confusi\u00f3n. Los actuales presupuestos cr\u00edticos de categorizaci\u00f3n no emanan de los escritores asiduos a la Sociedad de Escritores de Chile, sino de otras instancias de cr\u00edtica literaria activa y publicitada por los escasos medios de an\u00e1lisis est\u00e9ticos de la modesta rep\u00fablica sure\u00f1a de las letras. Y en esos \u00e1mbitos, no soy le\u00eddo; apenas me conocen de o\u00eddas o \u201cpor boca de ganso\u201d, como dir\u00eda mi abuela chilena, que le\u00eda s\u00f3lo obras piadosas. Lo de \u201creivindicar la riqueza del castellano\u201d es asaz pretencioso.<\/p>\n<p><em>Su aporte innovador consiste en concebir la literatura como territorio de doble pertenencia, donde Chile y Galicia dialogan en un castellano ensanchado por resonancias gallegas, americanas y universales. En este sentido, inaugura una l\u00ednea poco transitada en nuestras letras: la de la literatura trasatl\u00e1ntica, que no solo registra la emigraci\u00f3n y el exilio, sino que los convierte en categor\u00edas est\u00e9ticas.<\/em><\/p>\n<p>Esto puede ser efectivo y a\u00fan veraz, aunque estas categor\u00edas no est\u00e1n en la literatura \u201cpol\u00edticamente correcta\u201d de hoy en d\u00eda, donde prima y destaca la corrosi\u00f3n colectiva y la desesperanza universal, m\u00e1s que escepticismo o su pariente ag\u00f3nico, el nihilismo, una suerte de suicidio, no en el silencio, mas s\u00ed en la saturaci\u00f3n de un lenguaje que pugna por ahogarse en su propio v\u00f3mito estert\u00f3reo.<\/p>\n<p><em>Si en Chile la narrativa ha tendido a la austeridad realista, Moure apuesta por un idioma desafiante, culto, memorioso, que conf\u00eda en la inteligencia receptiva del lector. Y si en la tradici\u00f3n hispanoamericana abundan los relatos del desarraigo, \u00e9l aporta la mirada del hijo de emigrante que no rompe con la herencia, sino que la convierte en matriz creadora. Su obra, entonces, ampl\u00eda el horizonte de la literatura chilena al inscribirla en la cartograf\u00eda mayor de la lengua castellana, donde las orillas de Galicia y Chile se reconocen como espejos y confines m\u00e1gicos.<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em>Ya nadie cree en los espejos m\u00e1gicos de Alicia (Lewis) ni en los c\u00f3ncavos de Tirano Banderas (Valle-Incl\u00e1n), pero s\u00ed, todav\u00eda, en los vidrios quebrados de las letrinas, donde se miran los disc\u00edpulos y fans de Bukowski y otros naturalistas de la sordidez satisfecha de s\u00ed misma, vuelta vanguardia antojadiza para repetidores generacionales y editores a tanto la carilla.<\/p>\n<p>Micaela sabe, como yo, que esta pasi\u00f3n de vida: la literatura, tiene su tiempo y sus miserias, su despecho y sus grandezas, pero no transita, si es aut\u00e9ntica, por los carriles de los juicios coet\u00e1neos ni el agasajo de las prebendas consensuadas. Tampoco significa que seamos impermeables a galardones y reconocimientos sociales o acad\u00e9micos, ni que nos adscribamos a la falsa modestia borgeana. Este es un oficio del que no se jubila; tampoco cuenta la antig\u00fcedad como m\u00e9rito ni el compadrazgo como bagaje ling\u00fc\u00edstico; meneos las fotograf\u00edas o los wp con personajes famosos de la far\u00e1ndula diletante.<\/p>\n<p>Ella y yo -Micaela y el cronista- compartimos, al cabo de las d\u00e9cadas vividas, una reflexi\u00f3n que viene siendo prop\u00f3sito y andadura: \u201cLlevo sobre mi vida el deseo que tengo de vivir\u201d. No es original, tiene m\u00e1s de cuatro siglos y quien la escribi\u00f3 fue capaz de cuestionar su propia obra y descreer de los in\u00fatiles premios del porvenir.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Edmundo Moure. \/ Septiembre 2025<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-131d493 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"131d493\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3ebbf72 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3ebbf72\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-cac4e80\" data-id=\"cac4e80\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4a97f97 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"4a97f97\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-88ab221 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"88ab221\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>XU\u00cdZO, PREXU\u00cdZO E AUTOCR\u00cdTIC<\/strong><\/h4><p>O meu principal heter\u00f3nimo, Micaela Souto, desde unha distancia que ningu\u00e9n \u2014ag\u00e1s ela e m\u00e1is eu\u2014 ser\u00eda quen de apreciar, escribiu un xu\u00edzo est\u00e9tico da mi\u00f1a obra, que est\u00e1 a piques de conclu\u00edr, co obxecto de promovela entre o meu seguro centenar de lectores. Son corenta e tres libros, dos cales hai vinte e oito publicados e dezasete in\u00e9ditos. Non utilizo n\u00fameros; prefiro as letras, porque agardo que o tempo contable tam\u00e9n chegue ao seu fin, a\u00ednda que o dubido, pois as cifras num\u00e9ricas do universo ser\u00e1n m\u00e1is perdurables ca as palabras. Isto conx\u00fagase co silencio de Deus e o seu enigm\u00e1tico Verbo de d\u00faas s\u00edlabas rotunda<\/p><p>A conclusi\u00f3n final de Micaela, non escrita neste xu\u00edzo, pero claramente deducible, \u00e9 que os meus libros e t\u00edtulos se reducen a un, e caben ou ac\u00f3llense nun s\u00f3 dos meus anhelos. Por isto alentoume a escribir o \u00faltimo, en li\u00f1as que estou agora ensaiando. Tr\u00e1tase de <em>O Libro da Despedida<\/em>.<\/p><p>Despois de todo, o dito por Micaela \u00e9 o pensado por min, non escrito pola mi\u00f1a man, debido \u00e1 mi\u00f1a proverbial modestia:<\/p><p>Edmundo Moure ocupa un lugar singular na literatura chilena: soubo tender unha ponte entre a memoria \u00edntima e a memoria cultural, explorando con igual rigor a cr\u00f3nica urbana de Santiago e a xeograf\u00eda m\u00edtica de Galicia ou Chilo\u00e9. Al\u00ed onde outros narradores se limitan ao rexistro testemu\u00f1al ou ao voo po\u00e9tico, Moure entrelaza ambos planos cun idioma exuberante, \u00e1s veces acusado de barroco, que en verdade constit\u00fae o seu xesto m\u00e1is radical: reivindicar a riqueza do castel\u00e1n en tempos de prosa empobrecida.<\/p><p>O do lugar \u00e9 dubidoso e chama a confusi\u00f3n. Os actuais orzamentos cr\u00edticos de categorizaci\u00f3n non emanan dos escritores asiduos \u00e1 Sociedade de Escritores de Chile, sen\u00f3n doutras instancias de cr\u00edtica literaria activa e publicitada polos escasos medios de an\u00e1lise est\u00e9tica da modesta rep\u00fablica sure\u00f1a das letras. E neses \u00e1mbitos, non son lido; apenas me co\u00f1ecen de o\u00eddas ou \u201cpor boca de ganso\u201d, como dir\u00eda a mi\u00f1a avoa chilena, que l\u00eda s\u00f3 obras piadosas. O de \u201creivindicar a riqueza do castel\u00e1n\u201d \u00e9 ben pretensioso.<\/p><p>A s\u00faa achega innovadora consiste en concibir a literatura como territorio de dobre pertenza, onde Chile e Galicia dialogan nun castel\u00e1n ensanchado por resonancias galegas, americanas e universais. Neste sentido, inaugura unha li\u00f1a pouco transitada nas nosas letras: a da literatura trasatl\u00e1ntica, que non s\u00f3 rexistra a emigraci\u00f3n e o exilio, sen\u00f3n que os converte en categor\u00edas est\u00e9ticas.<\/p><p>Isto pode ser efectivo e mesmo veraz, a\u00ednda que estas categor\u00edas non est\u00e1n na literatura \u201cpoliticamente correcta\u201d de hoxe en d\u00eda, onde prima e destaca a corrosi\u00f3n colectiva e a desesperanza universal, m\u00e1is ca o escepticismo ou o seu parente ag\u00f3nico, o nihilismo, unha sorte de suicidio, non no silencio, sen\u00f3n na saturaci\u00f3n dunha linguaxe que loita por afogarse no seu propio v\u00f3mito estert\u00f3reo.<\/p><p>Se en Chile a narrativa tende \u00e1 austeridade realista, Moure aposta por un idioma desafiante, culto, memorioso, que conf\u00eda na intelixencia receptiva do lector. E se na tradici\u00f3n hispanoamericana abundan os relatos do desarraigamento, el achega a ollada do fillo de emigrante que non rompe coa herdanza, sen\u00f3n que a converte en matriz creadora. A s\u00faa obra, daquela, ampl\u00eda o horizonte da literatura chilena ao inscribila na cartograf\u00eda maior da lingua castel\u00e1, onde as beiras de Galicia e Chile se reco\u00f1ecen como espellos e conf\u00edns m\u00e1xicos.<\/p><p>Xa ningu\u00e9n cre nos espellos m\u00e1xicos de Alicia (Lewis) nin nos c\u00f3ncavos de <em>Tirano Banderas<\/em> (Valle-Incl\u00e1n), pero si, a\u00ednda, nos vidros quebrados das letrinas, onde se miran os disc\u00edpulos e fans de Bukowski e outros naturalistas da sordidez satisfeita de si mesma, tornada vangarda caprichosa para repetidores xeracionais e editores a tanto a folla.<\/p><p>Micaela sabe, coma min, que esta paix\u00f3n de vida: a literatura, ten o seu tempo e as s\u00faas miserias, os seus despexos e as s\u00faas grandezas, pero non transita, se \u00e9 aut\u00e9ntica, polos carr\u00eds dos xu\u00edzos coet\u00e1neos nin o agasallo das prebendas consensuadas. Tampouco significa que sexamos impermeables a galard\u00f3ns e reco\u00f1ecementos sociais ou acad\u00e9micos, nin que nos adscribamos \u00e1 falsa modestia borgiana. Este \u00e9 un oficio do que non se xubila; tampouco conta a antig\u00fcidade como m\u00e9rito nin o compadreo como bagaxe ling\u00fc\u00edstico; menos as fotograf\u00edas ou os wp con personaxes famosos da far\u00e1ndula diletante.<\/p><p>Ela e m\u00e1is eu \u2014Micaela e o cronista\u2014 compartimos, ao cabo das d\u00e9cadas vividas, unha reflexi\u00f3n que v\u00e9n sendo prop\u00f3sito e andaina: \u201cLevo sobre a mi\u00f1a vida o desexo que te\u00f1o de vivir\u201d. Non \u00e9 orixinal, ten m\u00e1is de catro s\u00e9culos e quen a escribiu foi quen de cuestionar a s\u00faa propia obra e descrer dos in\u00fatiles premios do porvir.<\/p><p style=\"text-align: right;\">Edmundo Moure. \/ Setembro 2025<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-46c5a50 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"46c5a50\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUICIO, PREJUICIO Y AUTOCR\u00cdTICA Mi principal heter\u00f3nimo, Micaela Souto, desde una distancia que nadie -salvo ella yo- ser\u00eda capaz de apreciar, ha escrito un juicio est\u00e9tico de mi obra, que est\u00e1 a punto de ser concluida, con el objeto de promoverla entre mi seguro centenar de lectores. 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